En la búsqueda de información
puede darse el descubrimiento
casual, el que sorprende, el que aporta algo inesperado, pero que implica una
cierta apertura o predisposición para ver lo que no se estaba buscando. Algo
así como un enfoque puntual, sin perder la visión global. Sin esa visión
global, no se da lugar a lo nuevo, sino sólo a “descubrir lo esperado”, para
confirmar una teoría o un conocimiento previo y luego, profundizar sobre eso.
Por otro lado, cuando se direcciona mucho la búsqueda, es probable que sólo
haya lugar para lo esperado y no al descubrimiento de algo nuevo, porque aún
apareciendo lo nuevo ante nuestros ojos, no lo vemos, no lo descubrimos.
Descubrir supone identificarlo como nuevo y distinto a lo conocido.
La intencionalidad al encarar la búsqueda, la planificación, la
direccionalidad y la especificidad, puestas en la búsqueda, establece la
diferencia en los resultados.
No era lo mismo para Colón prepararse para un viaje a la aventura,
dispuesto a “viajar a ver con qué me encuentro”, que predisponerse a confirmar la existencia/o
no de tierras hacia un rumbo determinado.
También juega un importante papel, la capacidad de interpretación del
resultado, ya que efectivamente encontró tierras, pero entender que sólo
confirmaba su idea previa, o que podría tratarse de una situación
desconocida, la existencia de un nuevo continente, dependería ya de su
disposición, de su “apertura” al descubrimiento. A relacionar los nuevos datos con lo ya
conocido y abrir la posibilidad a crear un nuevo conocimiento.
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Para Colón,
la navegación, los cálculos y la experiencia.
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En Internet:
el buscador y la clave de búsqueda
En esta selección, intervienen los conocimientos
previos:
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sobre las
características de lo buscado para poder armar las claves que dirigen la
búsqueda con lo suficiente y necesario (como las valijas en un viaje), el
denominador común de lo que se quiere encontrar (para no llevar cosas de más).
-
de las posibles
fuentes generadoras de ese tipo de información.
-
la decisión
del grado de especificidad (disposición a lo nuevo) ya que no es lo mismo
buscar en un determinado organismo que sobre un tema en forma global.
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de la herramienta de búsqueda (disponibilidad, confiabilidad, rapidez, intereses)
Luego, el proceso implica la selección de los resultados obtenidos, en
donde intervienen otros factores como:
- El tiempo destinado a la
búsqueda, la ansiedad para obtener resultados rápidamente o posibilidad de
recorrido o buceo e interpretación de los resultados.
- El interés por la temática
(curiosidad, aprendizaje),
Nuevamente el conocimiento
previo acerca de lo buscado, permitirá “filtrar” los resultados: según el grado
de ajuste a lo solicitado, la confiabilidad
de la fuente, del contenido, o la posibilidad de buceo en algunos resultados
que puede permitir descubrir distintos puntos de vista (como el ejemplo de la
pata del elefante) o descartarlos por “equivocados” o distraer la búsqueda y
perder el tiempo.
Un análisis más profundo de los resultados integra el juicio sobre los resultados en cuanto a intentar conocer sobre la
posición o interés del autor, si lo hallado cubre la totalidad de la búsqueda,
si es completo, si es más de lo mismo, o si aporta algo nuevo.
Otra pregunta, mucho menos frecuente, pero interesante en cuanto a la confiabilidad de los resultados y cómo
deben interpretarse, es cómo funciona el buscador, a qué cosas le otorga
prioridad, qué muestra en primer término, qué capacidad tiene, qué relaciones
establece entre la clave de búsqueda y las bases de información que maneja (si la
guía de viajes es objetiva y está
ampliamente probada).
En este sentido se puede hacer el paralelismo entre la forma de ver la
realidad existente (cambiante), con la cantidad de información disponible en Internet
(también cambiante); su mirada a través de un microscopio, de un telescopio o
con la observación directa y sujeta a la
subjetividad del observador; y el tipo de buscador utilizado y la especificidad
de la clave de búsqueda, que en todos los casos hacen un recorte de la
realidad/información para poder abordarla, ya que TODA, no es posible
abarcarla, y lo que se espera entonces es aprovechar al máximo las herramientas
disponibles para hacer el recorte que más nos interesa. En ese caso, hay que
saber cómo utilizarla convenientemente y mejor aún si se conoce el mecanismo de
funcionamiento de la herramienta para evitar erróneas interpretaciones de los
resultados.